EXPECTATIVAS.
Gentiletti, de la UNER, señaló que la falta de ingenieros y la alta demanda es un tema instalado, que ahora resurgió por el mensaje de la jefa de Estado. “No hay graduados desocupados y existe una alta demanda que supera muy ampliamente la oferta. Hay pleno empleo asegurado por muchos años”, sostuvo.
“Son carreras que coinciden con las perspectivas de desarrollo que hoy tiene el país y es muy interesante que la Presidenta convoque a estudiarlas”, indicó el decano. A nivel local, Gentiletti tiene expectativas respecto al polo tecnológico anunciado por la gestión que se iniciará en diciembre. “Nos invitaron a participar y estamos muy interesados porque será una acción más para que nuestros graduados tengan la posibilidad de radicarse y trabajar en la provincia”, comentó.
La carrera en la UNER tiene 26 años de antigüedad y es una de las más prestigiosas del país. Allí ya se graduaron 800 profesionales que aportan el mayor porcentaje a los 1.000 bioingenieros que hay en el país. De quienes llegan a estudiar, el 60% son de distintos puntos de Entre Ríos y el 40% de otras provincias. “La inscripción había disminuido, pero el año pasado comenzó a recuperarse y esperamos que siga así”, agregó Berardi. Y aseguró que la facultad está en condiciones de recibir sin problemas a un 50% más de alumnos.
El decano trabaja para que los jóvenes tengan a mano la información necesaria a la hora de elegir y para desterrar el mito de que hay que ser una especie de genio para estudiar este tipo de carreras. “Hay cursos de ingreso para nivelar a los ingresantes y darles más herramientas y también tutorías por pares, a cargo de estudiantes avanzados, que acompañan a los nuevos en sus primeros pasos”, mencionó. También se avanza en la solución de un problema que afecta a todas las ingenierías, que es que los alumnos abandonan cuando no logran aprobar en primer año matemática, física o química. El tema, según contó, fue tratado en el último encuentro del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería.
Gentiletti aseguró que Bioingeniería tampoco es una carrera cara: “Se dicta en una universidad pública y gratuita, hay Internet disponible, una biblioteca muy completa y laboratorios equipados de computación, electrónica, física y biología. Para los que vienen de afuera, hay numerosos programas de becas para ayudarlos a solventar gastos. Queremos que sepan los chicos que una ingeniería es una inversión potente que les abrirá puertas y los hará protagonistas del desarrollo del país”, concluyó.









